
La viñeta de Montt del día de hoy me hizo acordar un poco a la idea de “Morir lentamente“, del poema que se le atribuye a Pablo Neruda (y que lo recomiendo muchisimo).
Cada uno elegirá lo que prefiera, yo justamente: me quiero ir de viaje (¡y el trabajo que sea freelance, por favor!).
Y no quiero escuchar ningún “no lo elegimos, nos toca”, porque en la vida cada uno elige su propia aventura, como en los libritos.
Nomás hay que tener el disparador necesario (resignación, claustrofobia en la oficina, ver la vida rutinaria estandar como suicidio, llamelo como usted quiera) y un poco de creatividad. Bueno, y la decisión de viajar, si ese es tu sueño.
El hambre agudiza el ingenio, y con una buena idea, muchas veces ni siquiera hace falta plata. Así que el que quiera esa vida, dele con todo, pero no nos mienta (no SE mienta) con que no la eligió.