Posts sobre 'Personajes'

Viajar por el mundo gratis, con Twitter

Viaje por Twitter

Hoy la historia de Paul Smith (inglés de 33 años) mezcla dos de mis categorías favoritas: los Viajes Baratos y los Personajes. Porque es un tipo poco común que hizo un viaje realmente barato.

Lo que hizo Paul, resumido, es viajar por el mundo a costo casi cero, gracias a Twitter. Hizo un viaje alrededor del mundo dependiendo sólo de la ayuda que le iban dando sus seguidores en Twitter.

“Me gustaría intentar viajar hasta el lado opuesto del mundo en 30 días, dependiendo enteramente de la bondad y buena voluntad de otros usuarios de Twitter.”

Las reglas del viaje

Con ese pensamiento como norte es que el “Twitchhiker” (como se autobautizó) arrancó su aventura. Aunque primero puso algunas reglas públicas para su viaje:

  • No pagar alojamiento ni traslado por 30 días. Sólo gastar plata en comida y bebida.
  • Sólo aceptar ayuda de usuarios de Twitter.
  • No planear nada con más de 3 días de anticipación.
  • No pasar más de 48 horas en un mismo lugar.
  • No pedir una ayuda específica. La gente conocía su ubicación por medio de su twitter y dependía de ellos ofrecerle ayuda y qué ayuda ofrecer.

Una vez propuesta la idea, se esparció en twitter como la pólvora. Y logró que algunos “usuarios influyentes” (el cómico inglés Stephen Fry entre ellos) le pidan ayuda a sus seguidores.

El recorrido guiado por los followers

Viajar gratis gracias a Twitter

Y así apareció una primera ayuda, de Leanne (la rubia en la foto) ofreciendo un ferry a Amsterdam. Un newyorker emigrado le pagó un tren a París, y un hotel parisino le dio asilo en sus habitaciones.

Una alemana le dio tickets en el TGV (tren de alta velocidad) de París a Saarbrücken, alojamiento, y una arrimada hasta Frankfurt. Un tal Owen compró con sus millas un vuelo de Frankfurt a Nueva York, en donde un tal Mark le ofreció alojamiento por dos días.

Después de temer que le nieguen la entrada a USA (¡nos pasa a los mejores!), consiguió entrar y que una tal Katy le pague un pasaje en Bus desde NYC a Washington DC.

Ella además le había ofrecido dormir en su sofá, pero a su novio no le gustó del todo que sea “un extraño de internet”, así que fue una tal Allison la que colaboró con una habitación de hotel.

Más tarde un tal Ken, un trabajador del gobierno que no podía revelar nada de su trabajo (¡chan!) pero que venía siguiendo la travesía desde el principio, ofreció un road trip del DC a Pittsburgh.

Como en Pittsburgh nadie ayudó, fueron hasta Wheeling, West Virginia, donde Katherine y su esposo ofrecieron alojamiento. Una compañía de viajes online ofreció hotel en Chicago, un tal Ben ofreció estadía en Kansas, otra mujer ofreció viaje a Wichita, otro a San Francisco, y así…

El impacto del viaje en los distintos medios

Twitchhiker en el noticiero

La historia completa, que tiene de todo un poco (hasta una charla con Liv Tyler -hija del cantante de Aerosmith- sobre el viaje que estaba haciendo) se puede leer en el artículo en inglés que escribió el mismo Paul en el Daily Mail.

Se pudo seguir minuto a minuto en el Twitter de Paul Smith, lógicamente, y en un blog que el muchacho hizo para la cuestión. Cuando se masificó la historia hizo un sitio web un más “profesional”.

Salió en las noticias de la cadena ABC, y en varios noticieros de Nueva Zelanda (el que era el destino final, desde el principio de la historia).

Y después de todo ésto, Paul Smith aprovechó la volada para hacer un libro sobre el tema. Obviamente, se llama Twitchhiker, y es una especie de recopilación de lo que iba escribiendo en su blog:

Twitchhiker, el libro de Paul Smith

Conclusiones

A pesar de que en la nota dice que en más de un momento extrañó a su esposa y no la pasó bien (porque vivía a las corridas y durmiendo casi nada, basicamente), me parece una idea espectacular, y creo que varios de los entusiastas viajeros lo vamos a envidiar un poquito. :P

Recalqué varias veces en el post eso de “un tal…” para referirme a los que ayudaban, porque me parece espectacular que pueda ser cualquiera. Que no tenga que ser famoso, rico, reconocido, ni nada para colaborar con buena onda.

Definitivamente, no viaja barato el que no quiere. Cada uno, con sus recursos y a su manera, y sumando algo de creatividad puede viajar barato y en éste caso hasta recorrer buena parte del mundo.

Links de interés

Una pequeña decisión que te cambió la vida

Historias de amor y viajes

Navegando por Tumblr (un impecable sitio de inspiración a muchos niveles) me encontré con una historia de película. Me gustan las comedias románticas y los viajes. Así que la combinación (que bien podría resultar en la película Chasing Liberty, de Mandy Moore) es para mi directamente una especie de coctel explosivo.

En el sitio Reddit alguien preguntó: ¿Qué pequeña decisión que tomaste cambió completamente el desarrollo de tu vida?. Y la pregunta de por sí ya daba para pensar bastante, y hasta inspiraba nuevas decisiones de ese tipo, así que me gustaba. Pero leer ésta respuesta me inspiró e intrigó todavía más:

“Le pedí a una completa desconocida que me saque una foto frente al Big Ben, terminé viajando con ella por Europa, nos separamos, la ubiqué de nuevo, nos casamos, y ahora vemos el mundo juntos y estamos tremendamente felices.”

Yo no sé si seré demasiado cursi, pero leo eso y quiero saber más. Y efectivamente está la historia completa, que hasta parece demasiado de película como para ser real.

Por si a alguno más le interesa, acá está el texto completo en inglés, que yo encontré a través de éste Tumblr. Y ya que estamos, mi Tumblr es Amanece en la ruta.

Entre la historia romántica del primer muchacho y algunas fotos que estuve viendo por el Tumblr, ya me atacaron violentamente de nuevo las ganas de ir a recorrer Europa

La vuelta al mundo en velero (a los 16 años)

Me acaba de aliviar una actualización que le hicieron a una noticia que hace media hora guardé en marcadores para seguir de cerca. Se trata de una chica californiana de 16 años que está tratando de ser la más jóven en dar la vuelta al mundo en velero.

La nota contaba que se cortó una de las comunicaciones con sus padres y que estaba desaparecida desde ayer a la noche. Así que al toque me acordé de nuestra Laura Dekker (neozelandesa de 13 años con el mismo sueño) y pensé que era ella.

Teniendo en cuenta (todavía hablando de veleros) que Alberto Canessa (que vivía en un velero en Puerto Madero) murió unos meses después de que hablaramos de su vida en el blog, la estadística de personajes elegidos no nos estaba jugando a favor, pensé.

Pero lo positivo no sólo es que no era la misma velerista (ésta se llama Abby Sunderland), sino que además la encontraron viva y sin problemas. De hecho sigue viaje.

Pero hay más asuntos positivos: una vez que ya sabemos que está a salvo, podemos reirnos de los comentarios de la nota. Hay varios horrorizados porque los padres le den ese permiso (tema que discutimos en el post sobre Laura), y algunos como éstos:

  • La isla la necesita…
  • “LA ISLA TODAVIA NO HA ACABADO CON ELLA….”
  • “Los tiburones blancos de la zona se han debido poner las botas.”
  • “Está buena. A esta se la han lijao los piratas”.
  • “Bueno en el resto de periódicos dicen que ya ha aparecido. Seguro os habéis pasado la mañana poniendo el título más escandaloso que encontrasteis y a la chiquilla la ha dado tiempo a aparecer“.

Y uno que, a su manera, suelta una verdad curiosa:

“Vaya mundo de incoherencias. En España un menor no puede ir a una excursión del colegio sin autorización y al otro lado del mundo se pierde una niña que daba la vuelta al mundo sola en un velero.”

Por si a alguno le interesa seguir la historia de Abby Sunderland, está su blog y su web (las últimas noticias en los dos confirman que está bien). Y por si a alguno busca una aventurera soñadora y está dispuesto a esperarla, ésta es Abby:

Las dos fotos las saqué de una nota que le hizo el Los Angeles Times en Septiembre de 2009 (arrancó su travesía en Enero de 2010).

13 años y quiere dar la vuelta al mundo en velero

Imagen de previsualización de YouTube

El personaje de hoy es Laura Dekker, una neozelandesa de 13 años que quiere batir el récord de ser la persona más jóven en dar la vuelta al mundo en velero en solitario.

Pero por ahora la situación quedó en un sueño adolescente. Porque a pesar de que los padres autorizaron el viaje, hubo una denuncia al Consejo para la Protección de Menores y un tribunal de Holanda dijo que no es prudente dejarla hacer ese viaje. Además decidió dejarla bajo la tutela del Estado por dos meses y con una psicóloga tratando el caso de cerca.

El trabajo de la psicóloga sería ver si ese viaje no frenaría su desarrolo y si está en condiciones de embarcarse en una aventura de semejante calibre. Porque “al viajar en solitario durante dos años (que es lo que duraría el viaje), las necesidades básicas de esta adolescente no se cumplirían”, dijo uno de las autoridades.

Lo cierto es que Laura nació en un velero (mientras sus padres también daban la vuelta al mundo), vivió los primeros 4 años de su vida a bordo, a los 6 años ya sabía navegar, y desde los 10 empezó a hacerlo en solitario. Por eso hoy tanto ella como sus padres creen que está preparada para un viaje así.

Laura Dekker

Mientras tanto ella ya tenía el barco preparado, la ruta planeada, y hasta un blog personal (con sponsors y todo) que pensaba ir actualizando en el camino, porque el viaje arrancaba en Septiembre. Pero por el momento, y al menos por dos meses, la idea queda suspendida.

El actual récord mundial en el asunto es de un jóven que a los 17 años terminó el viaje. O sea que, sacando cuentas, tiene que haber salido entre los 14 y 15, no mucho tiempo después.

Por un lado me choca la idea de ponerle un tribunal, una psicóloga, y demás, como si la chica estuviera loca por querer viajar, pero por otro me parece totalmente entendible que se priorice su seguridad.

Porque aunque es cierto que un viaje “abre la mente” y nos hace crecer, reflexionar y hasta madurar, también es verdad que la piba tiene 13 años y el que planea es un viaje de 45.000 kilómetros, con por lo menos 2 años de duración, mucho tiempo a sólas, y una lista de peligros considerables.

La idea de “arriesgar lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño” contra la de “priorizar la seguridad y la vida de una adolescente” se están matando a golpes en mi cabeza y todavía no sé cuál gana.

Por algo no soy ni juez ni padre, supongo.

Fuentes

Souvenirs de viajes

Souvenirs de viajes

Michael Hughes es un fotógrafo inglés que se hizo conocido hace un tiempo por sacar unas curiosas fotos de souvenirs de viajes. La idea era ubicar a los souvenirs “en su habitat natural”.

Entonces agarró los souvenirs que iba comprando al viajar, se puso en el lugar y con el ángulo indicado, reemplazó el objeto real (monumento, calle, paisaje, cartel, lo que sea) por su souvenir, y sacó las fotos.

Big Ben Souvenir

Dijo que sólo usaba souvenirs comprados en el lugar en donde sacó la foto, y que (por una cuestión obvia) era necesario que se puedan agarrar con una sola mano.

Ésto que al principio era sólo un hobbie extraño, lo hizo conocido al nivel de hacer algunas notas para diarios y revistasoriginales de distintos puntos del mundo. A partir de eso sacó a la venta las impresiones de las fotografías y sus archivos (que se pueden comprar en ésta web).

Souvenir de Disney

El Libro

Tiempo más tarde (en Septiembre de 2008) sacó un libro de postales con éstas y otras fotos inéditas que se agotó en sólo 2 meses.

Tiene 20 páginas (20 fotos de 17 x 12,5 cm) entre las que hay algunas que no publicó en otro lado y algunas de las más elegidas como favoritas en Flickr.

Libro de Souvenirs de Michael Hughes

El libro se llama simplemente “Souvenirs” y se puede comprar en Amazon a 37 dólares.

Sobre el fotógrafo

Se puede saber más sobre Michael Hughes en su sitio web (que incluye una completa biografía) y ver sus fotos en su cuenta de Flickr.

Más fotos de Souvenirs

Todas las fotos de Souvenirs de Michael Hughes se pueden ver en el álbum especial en Flickr, pero acá van algunas más:

Souvenir del Arco del Triunfo

Souvenir de los Beatles en Abbey Road

Souvenir del Golden Gate

Souvenir de la Estatua de la Libertad

La importancia de planear un viaje

La importancia de planear un viaje

Corría el año 1981, en el mes de Marzo, y el fotógrafo estadounidense Carl McCunn, de 35 años, le pagó a un piloto para que lo lleve en avión a una zona silvestre al norte de Alaska, a orillas del río Coleen River. Se había hecho conocido por fotografiar la vida silvestre y se iba a internar en el medio de la nada unos meses para seguirlo haciendo.

Para su viaje llevó 500 rollos de fotos, uns 640 kg. de provisiones, dos rifles y una escopeta, además de sus efectos personales y un cuaderno para escribir a modo de diario lo que le iba pasando.

Su gran error fue no arreglar con el piloto una fecha de vuelta. Sabía que quería volver por Agosto, pero nunca contrató al avión para volver en esa fecha… ni en ninguna fecha.

En una historia que roza lo increíble, el hombre estuvo sobreviviendo como pudo algunos meses hasta que en Agosto vio una avioneta sobrevolando la zona y levantó un brazo pidiendo ayuda. Como si su desdicha no fuera ya suficiente, levantar una sóla mano es un indicador (entre las señales de ayuda del lenguaje aéreo) de que no hay problemas. Para que el piloto entienda que estaba pidiendo ayuda tendría que haber levantado las dos.

El tiempo fue pasando y él fue escribiendo su diario con lo que le pasaba. Por ese mismo diario nos enteramos hoy éstas cosas, ya que habiendo soportado temperaturas de hasta 20º bajo cero, llagas por su cuerpo a causa del frío, y quedándose ya sin poder conseguir comida, el hombre escribió su última entrada:

No puedo seguir así, lo siento. Señor que estás en los cielos, te pido que perdones mi debilidad y mis pecados. Cuida de mi familia.

Y después de dejar eso por escrito se suicidó con su propio rifle.

Al cuerpo, junto con esa especie de “blog analógico” que fue su diario, lo encontrarón en Febrero de 1982, sólo unos meses después de morir, y a sólo 100 kilómetros de una pequeña ciudad llamada Fort Yukón. 100 kilómetros que pudo haber caminado para salvarse (tuvo el tiempo suficiente), pero que por algún motivo no caminó (desconocimiento de la situación o falta de orientación, se me ocurren).

Una de las últimas frases de su diario decía:

Creo que debí haber planeado este viaje con un poco más de previsión.”

Considerando nuestros destinos y el tiempo en el que corremos, es bastante menos probable que nos pase algo como lo que le pasó a Carl, pero sí puede ser que nos perdamos muchas cosas por no planear ciertos aspectos de nuestro viaje antes de partir.

Que la ansiedad o las ganas de viajar no nos hagan olvidar de lo bueno de hacer planes… y que, una vez en el destino, los planes no nos hagan olvidar de lo importante que es disfrutar el viaje.

Fuentes