El video de arriba se llama “KLM Surprise“. Es una campaña de la compañía aérea KLM que busca cambiarle el tono a las aburridas esperas en los aeropuertos. Vieron que sus pasajeros solían aburrirse en las esperas de vuelos, o en las conexiones. Y se preguntaron cómo usar las redes sociales para hacer que sus pasajeros se sientan especiales.
Buscaron en Twitter y Foursquare a sus pasajeros actuales. Buscaron sus perfiles, averiguaron algo de ellos (que esté a la vista en sus redes sociales), y los buscaron para darles un regalo personalizado.
Por ejemplo: Linda, una chica deportista que viajaba a Roma, dijo por Twitter que estaba a punto de viajar con KLM. Leyeron su tweet, vieron su perfil, notaron que es deportista, le compraron un Nike Plus, y se lo llevaron. Cambiaron aburrimiento de espera por sorpresa, felicidad, y una buena imagen sobre la marca. Otro ejemplo: A Pim, que viajaba a un congreso tecnológico en Washington, le regalaron un voucher por U$S 15 en aplicaciones para el iPad, porque descubrieron que había mandado su tweet desde el aparatito de Apple.
Y así con algunos ejemplos más. Todos regalos baratos, chiquitos, no grandes cosas. Que no le costaron caro a una empresa tan grande. Pero que generaron una conexión con el usuario, una experiencia, una sorpresa. Y según ellos mismos, lograron “1.000.000 de impresiones solo en Twitter“. Y yo veo más de 150.000 reproducciones en el video que resume la campaña.
A la campaña le hicieron una web contando los casos en los que ya sorprendieron, contando que por éstos días retomaron con las sorpresas (la última que se ve es de hace 15 días), y que hasta podés recomendar a un amigo que vaya a viajar con ellos para que lo sorprendan.
A saber: KLM (“Koninklijke Luchtvaart Maatschappij”, “Royal Dutch Airlines” en inglés, “Compañía Real de Aviación” en español) es la principal aerolínea de Países Bajos, y hoy mismo la aerolínea más antigua que todavía opera con su nombre inicial. Y así es como una empresa un toque dinosaurio se mete en las redes sociales con el pie derecho y haciendo bien las cosas, incluso con una campaña que no gastó millones.
Habrá que ver si en el servicio en general, la empresa sabe reforzar esa “buena onda onda en internet” con acciones que no la embarren, o que no anulen directamente una campaña tan copada como ésta. Porque los primeros comentarios que se leen en YouTube parecieran decir lo contrario…

Comentario al margen: ¿A éste le regalaron una Barbie Azafata o me parece a mi?.



