
Para aquellos que usamos distintas tecnologías móviles en los viajes (laptops, celulares, y demás), es clave tener wifi para acceder a internet, cargar un mapa, buscar algún dato, chequear los mails, trabajo, cuestiones de negocios, o lo que sea.
Aunque en Buenos Aires me consta que hay bastantes redes de wifi abiertas y gratuitas, me sorprendió mucho ver que en Estados Unidos pasa todo lo contrario. Muy pocos negocios dan internet libre y gratis, y los hoteles suelen cobrarla bastante caro.
Yo me imaginaba que debía haber más redes abiertas (¿no es un país “más tecnológicamente avanzado” que el mío?), que habría algún que otro hotel que todavia insista con querer cobrar el wifi, pero que la mayoría serían gratis, por lo menos en el lobby. Y no.
Entre 10 y 20 dólares el día cobraban los hoteles en los que estuve (7 u 8 diferentes). En pesos argentinos son casi $80 por un día de internet, que es casi el abono mensual que pago en mi casa.
Incluso en hoteles en los que la habitación costaba ridículamente cara, el wifi no estaba incluído. En el Mirage de Las Vegas, por ejemplo, había un “business center” que cobraba un dólar el minuto de internet, y dos dólares cada página impresa.
Muchos dijeron antes que yo que dentro de no mucho tiempo internet va a pasar a ser un derecho humano. Muchos otros dijeron que si el servicio les cuesta plata a ellos, es lógico que ellos lo cobren. Yo directamente cuando depende de mi, no contrato un hotel que no incluya wifi gratis en la habitación.
Pero el tema es que volví sorprendido con eso, y mientras buscaba más información para el post, noté que no soy el único. De hecho me crucé con algunos links interesantes que me gustó compartir:
- “Hotel wifi should be a right, not a luxury“, en inglés, de TechCrunch.
- “Los hoteles y la wifi“, de Enrique Dans.
- “Señor hotelero: por qué le conviene darme wifi gratis“, de Maria Victoria,
- “Hoteles con wifi“, también de Maria Victoria, que además está haciendo una lista de hoteles con wifi gratuito, según sus experiencias y las recomendaciones de sus lectores.
Todos tienen argumentos MUY buenos y claros, y algunos propuestas muy interesantes también. Ahí están recomendados, entonces, porque creo que pueden interesar.